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Desde el siglo XIV las murallas cerraban esta parte de las Ramblas por el tramo superior y en el siglo XVI la calle tuvo como fondo el Estudio General o Universidad, que ha dado nombre a este tramo del paseo. Felipe V, después de la guerra de Sucesión, suprimió la universidad barcelonesa y la trasladó a Cervera. El edificio se convirtió en un cuartel, y en 1843 se derribó para abrir, en las murallas, la puerta de Isabel II. La alineación actual del tramo no se llevó a cabo hasta que se derribaron totalmente las antiguas fortificaciones que, hacia principios del siglo XIX, todavía se conservaban en el lado izquierdo.
Si empiezas el recorrido bajando por el lado derecho de las Ramblas, encontrarás el Teatro Poliorama, que desde el año 1912 ocupa los bajos del edificio de la Real Academia de Ciencias y Artes, de estilo progresista, construido en 1883, y que fue precursor del modernismo, que llegó más tarde. En la fachada se colocó el reloj eléctrico que desde 1891 marca la hora oficial de Barcelona, y en el interior hay otro reloj, del año 1869, que además indica la hora de 24 ciudades del mundo, la de la salida y la puesta de sol, tiene un calendario perpetuo y un planetario con los signos del zodiaco.
Si bajas hacia la calle de la Portaferrissa ―la parte donde toca más el sol―, encontrarás el antiguo mercado de los pájaros. Por esta razón, y también por la aglomeración de gorriones que anidan en las ramas de los árboles más próximos a las jaulas del mercado, algunos escritores han bautizado este tramo como la rambla de los pájaros.
Continúa bajando y a la derecha encontrarás, después de la calle dedicada a Pintor Fortuny, la antigua iglesia de los jesuitas que se incendió en el año 1671; la Iglesia de Betlem. En 1680 se empezó a construir la actual, que hace esquina con las Ramblas y la calle del Carme, donde está la fachada principal; la fachada lateral da al lado de las Ramblas. En el interior hay una nave única, espaciosa y con capillas a los lados, a la manera tradicional del gótico catalán.
Antes de 1936 estaba decorada con marqueterías de mármoles de colores y estucos italianos pulidos al fuego, un retablo y grandes celosías en las tribunas, enriquecidas con figuras de talla policromada y dorada. Las bóvedas estaban pintadas con grisalla. El incendio que hubo en el año 1936 la destruyó, y también afectó a la estructura del templo, por lo que se ha reconstruido siguiendo su forma original. Hoy en día esta iglesia dispone de una sala para exposiciones.
En el lado izquierdo, en la esquina con la calle de la Portaferrissa, encontramos el Palacio Moja, o Palacio del Marqués de Comillas, título que se le concedió a su último propietario, Antonio López i López, creador de la Compañía Transatlántica, del Banco Hispano Colonial y de la Compañía General de Tabacos de Filipinas. En el año 1702, cuando Pere de Cartellà mandó construir este edificio, las murallas de las Ramblas todavía se conservaban, y este palacio, que estaba adosado a ellas, fue uno de los primeros edificios que obtuvo autorización para que se abrieran ventanas. La fachada de las Ramblas se modificó en el año 1934, y se abrieron los pórticos de la planta baja para ensanchar la acera. Desde 1981, se hallan las dependencias de la Consejería de Cultura de la Generalitat de Catalunya, y en el piso superior se conserva la cámara de Cinto Verdaguer, tal como era cuando trabajaba de limosnero del marqués, en cuyo mecenazgo escribió el gran poema l'Atlàntida.
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